Entre tantas cosas, tu vida sigue siendo mi mayor bendición.


Este no es un post. Es un conjunto de palabras dedicadas al amor de mi vida.

Tal vez nuestro parecido no sea notorio físicamente. Tal vez nuestras ideas difieren constantemente. Tal vez hay más de treinta años de diferencia entre nuestras edades. Tal vez a mi me gustan los brownies y a vos la torta chilena. Tal vez somos dos capítulos totalmente diferentes.

Pero aun así somos completamente iguales, nuestro corazón está sincronizado, nuestras acciones y reacciones siempre son precisas y oportunas, por que ambas sabemos lo que necesitamos la una de la otra.

He escuchado más de una vez que para tener 21 años, llevo una vida bastante responsable, madura y significativa. Siempre me alegra escuchar esto, no voy a mentir. Ojalá pudiera quedarme con todo el crédito. Pero la verdad es que todo lo que hago solo es un reflejo de la estructura moral, emocional y espiritual tan solida que me ayudaste a forjar desde el momento en el que me instalé en tu vida.

Gracias a vos se que soy capaz de amar genuinamente. No creo que exista algo que no hiciera por verte feliz y a salvo. Y sé que vos pensas lo mismo. Actualmente se que las personas ajenas a nosotras (incluso con las que compartimos un lazo familiar) piensan que estoy buscando alejarme de tu lado. Que ya no quiero vivir con vos, que corrí fuera de casa en sentido de urgencia. Aún no entiendo que les hace pensar eso. Pero no importa por que vos sabes que no es cierto. Vos sabes que la manera en la que me educaste, me dio la sensatez necesaria para empezar a caminar sola, tu ejemplo me enseñó que la fuerza viene de adentro y si quiero lograr algo en la vida, nada más que mi constancia , disciplina y perseverancia me lo va a dar.

Hoy es domingo, está terminando una semana difícil. Es un día antes de tu cumpleaños y la inspiración que brillaba por su ausencia, hoy se desató y no solo escribí esta carta, también empecé a darle forma a nuevos proyectos, terminé algunas entradas pendientes y de paso reorganicé mis rutinas para retomarlas.

Sería imposible no sentirme inspirada al pensar en vos celebrando un año más con mucha vida. Hace muy poco la incertidumbre nos estaba torturando, tu salud física pendía de un hilo y nuestro espíritu estaba ensombrecido. Sin embargo lograste superar esa etapa y hoy brillas con una luz que es solo tuya, derivada de tu fuerza, tus ganas de vivir y de tu amor hacia el mundo. Se que no hay día en el que no me sienta agradecida por tu vida, pero hoy era la oportunidad perfecta para dedicarte unas palabras y hacerlas parte de uno de los proyectos que indirectamente vos también inspiraste.

Feliz cumpleaños mami.

Gracias por enseñarme a volar y permitirme a hacerlo. Gracias por creer en mis sueños y visiones. Gracias por respetar todo lo que hago incluso cuando no coincide con tu punto de vista. Gracias por estar dispuesta a aprender nuevas cosas y conocer nuevas personas por que sabes que son importantes para mi. Gracias por permitirme trabajar por lo que quiero. Gracias por entender que para aprender necesito equivocarme muchas veces y por ende gracias por ayudarme a unir mis piezas incluso cuando ni siquiera yo he aceptado que lo necesito.

Y por si no no te lo había dicho últimamente. Te Amo.

Favoritos de Agosto

Agosto, gracias por tanto!

Que más puedo decir. Agosto ha sido un mes clave en lo que va del año, en estos 31 días logré tomar decisiones que le otorgarían a mi vida una nueva intención. Pasaron ciertas cosas que me llenaron de alegría y adopté nuevos hábitos que espero atraigan mucha luz a mis días.

Entonces aquí va la lista de  mis favoritos durante el mes número ocho.

1. Caoba Farms.

Me disculpo por no tener suficientes fotos de este lugar tan lindo. Pero pronto escribiré un post única y exclusivamente para contarles todo lo bonito que hay acá. No saben lo alegre que es terminar una clase de yoga en el parque y luego ir a caoba a almorzar con tus amigas yogis. En general, sumando el mercadito, la tiendita donde compras kombucha de la más deliciosa, los chuchitos vegetarianos, los sándwiches que están -muy bien hechos-, la pizza, las tortillas con moringa, el ambiente tan familiar, la música en vivo, la granjita y la naturaleza tan pura que te rodea, es uno de los lugares que realmente necesitas conocer en Antigua.

2. Cumpleaños numero 21

Pienso que celebrar el cumpleaños de uno mismo es un acto de amor propio de los más bonitos que existe.

No es acerca de los regalos, fiestas, mensajes o felicitaciones que se puedan recibir de las personas que te rodean. Es el hecho de darte cuenta que tu ser fue puesto en la tierra ese mismo día algunos años atrás. No puedo ser la única que vea este evento con tanta admiración y asombro. Más allá de “cumplir un año más” estamos celebrando nuestro viaje por el mundo, estamos conmemorando el momento en el que se nos permitió un lugar en esta vida, estamos agradeciendo nuestro crecimiento físico y honrando nuestro crecimiento espiritual.

 

3. Shakti Shala Antigua.

Solo quiero dedicar unas palabras a este espacio tan lleno de luz que existe ahora en Antigua. Este mes también tengo preparado un blog para Shakti, pero quería compartirles cuanta felicidad me causa poder practicar yoga todos los días en un lugar creado con amor y un fuerte sentido de comunidad.

4. San Pedro el Alto.

Quienes comparten conmigo a diario saben lo importante que fue este paso en mi vida. Hablo de mudarme a Antigua.

Muchos asumen que fue por poder estar más cerca de mi trabajo y la U. Pero lo cierto es que fue una decisión derivada del amor tan genuino que me inspira Antigua. Hay un trasfondo un poco más profundo que no he aprendido a plasmar en palabras todavía. Pero el solo hecho de estar acá, ser capaz de despertar y ver los volcanes, ir por un café en las tardes y caminar en las piedras, ver el arco de Santa Catalina y saber que ya no me tengo que ir a ningún lado, que ya estoy en casa, todo esto es invaluable. Definitivamente mudarse sola, emprender esta etapa en la vida es un poco aterrador al principio, porque ¿A quién vas a llamar si hay una araña muy grande? ¿Que pasa si es de noche y estás muy enferma? ¿Y si se te olvidan las llaves de la puerta de afuera? ¿Y si se va La Luz en la noche?, no hay comida preparada esperándote en la tarde, si no escuchas la alarma no hay nadie más que te despierte y en fin estás tú y solo tú en ciertos momentos del día. Pero no hay sentimiento que se compare a la independencia, a la responsabilidad que conlleva tener tu vida en tus manos y decidir que camino tomar.


5. Trova

Me refiero a mi lista de reproducción en Apple Music que lleva este título. Esa combinación de Fernando Delgadillo, Jorge Drexler, Silvio Rodríguez, Fito Páez, Luis Eduardo Aute, Alejandro Filio y Joaquín Sabina, me saca una sonrisa instantánea, es como el soundtrack de mi vida en estos momentos, puede repetirse diez veces y aún así no me aburre. Se las comparto para que si como yo aprecian mucho este género musical, puedan tener un par de horas de amor hacia sus oídos.



Trova Playlist

 

Muchas gracias por pasar y leer! Un abrazo gigante.

Juliana/Julis/July

¿Vamos por café?

Unión Café

Una tarde cálida, un parquesito inspirador y un chai latte. ¿No les suena a felicidad absoluta?

Ph. Juliana Pérez


Cuando encontrás lugares que combinan con vos, con todo lo que sos y al mismo tiempo te dan café, ¿cómo te explico?. Te dan ganas de existir allí  por siempre.

Mi parte favorita del sábado, no es el día, ni es el concepto de fin de semana. Aunque amo todos los días de la semana íntegros y con cada momento que los conforman, debo admitir que mi parte favorita del sábado es Unión.

Ph. Juliana Pérez
Ph. Esteban Castro
Ph. Esteban Castro

Está bien, no solo del sábado, desde que trabajo en Antigua, ésta es mi parte favorita de las tardes.
Te has dado cuenta cómo hay espacios en donde te da la sensación de estar en la sala de tu casa, dónde no te tenés que vestir de una forma determinada o actuar conforme a ciertas reglas de etiqueta. Así es justo como me siento en Unión, puedo ir sola o acompañada y siempre me voy a sentir cómoda.

Ph. Juliana Pérez
Ph. Juliana Pérez

El punto está en que acá encuentro de todo; yoga, lattes con leche de almendra, focos lindos, arte e inspiración. Sin mencionar el trato tan familiar que te dan los baristas. Te sentís en casa, no te querés ir, se te pasan las horas y cuando te das cuenta ya son las siete y pues… ya van a cerrar. (Solo me ha pasado como dos veces)

Me encuentro tan agradecida con este lugar, con Keyslor que me prepara el café como a mí me gusta (creo que jamás se lo he dicho), con las obras de arte que me despiertan la imaginación y me permiten una escritura más fluída, con la vibra del lugar que te hace sentir positivo y con la gente que he conocido allí o que va conmigo usualmente.

Ph. Juliana Pérez
Ph. Juliana Pérez

Si estás en la Antigua y no sabes a dónde ir, date una pasadita por Unión, está en el parque del Tanque de La Unión y encontrás smoothies riquísimos, sandwiches deliciosos, cafecito del mejor y un ambiente sin comparación. El espacio con un diseño minimalista y acogedor y el menú creado desde una perspectiva saludable y orgánica te van a proporcionar eso que llaman una experiencia para el alma.

Ph. Juliana Pérez

¿No les encanta como cada día hay más opciones saludables y diferentes para comer en Antigua? Gracias Unión por todo lo bueno y delicioso que traen a nuestra casa.

¿Vamos por un Chai Latte entonces?

Gracias por leer, un abrazo gigante,

Juliana.

Déjalo Ir 


Esta frase, que me repito a mi misma todos los días, que a veces sincronizo con mi respiración cuando algo me molesta y que aprendí a aplicar activamente durante una clase de yoga; me habría gustado conocerla hace 13 años.

No creo que muchas personas (incluso con las que comparto un lazo de amistad) sepan lo que significa el 7 de agosto en mi vida. Pero este año, por alguna razón, me siento diferente en lo que concierne a esta fecha.

Antes cuando alguien desconocido me preguntaba ¿Cómo está tu papá?, ¿Qué hace tu papá? O ¿En dónde está tu papá?, se me aceleraba el pulso y sentía una presión en el estómago, pero con el tiempo me fui acostumbrando a la frase “mi papá falleció”.

Hoy ya tengo 13 años de práctica.

Lo que pasa, es que este tipo de información es difícil de compartir en las conversaciones con tus nuevos amigos de la primaria. Y es un poco complicado manejar tantas emociones al mismo tiempo, hablo de la molestia de la explicación, el miedo al trato diferente y al tono de voz condescendiente y el temor a la incomodidad silenciosa del momento posterior a la declaración. Les mencionaba como me habría gustado conocer las palabras “déjalo ir”, porque durante el resto de mi niñez y toda mi adolescencia mantuve conmigo (muy en silencio) esos tres sentimientos y estos se encargaron de ensombrecer una parte de mi vida. Si me conocen bien, saben que tengo muy poquitos recuerdos de cuando era niña, hay un lapso de tiempo entre los 8 y los 14 que habitan en mi memoria como una imagen muy borrosa y vaga. Sin embargo el 7 de agosto lo recuerdo vívidamente y actualmente soy capaz de volver experimentar cada sensación en mi cuerpo al escuchar la noticia más devastadora de mi vida. Cuando pienso en la Julis de 8 años agobiada con tantos sentimientos, solo me gustaría abrazarla y decirle: todo va a estar bien, hay que dejarlo ir. Porque si hubiese sido así, no habría rechazado los recuerdos de mi papá, no habría evitado a toda costa sostener conversaciones acerca de él, no habría negado el dolor y tristeza que me causaba su partida y no me habría mostrado fría e indiferente cada 7 de agosto pretendiendo que esa fecha no significaba nada.

El punto,  es que estaba prestando demasiada importancia a los factores externos, no quería sentirme diferente, no quería que se sintieran mal por mi, no quería que me contaran lo buena persona que él era. Me olvidé de mi duelo, de la parte de mi corazón que se agrietó profundamente y de la persona que se había ido de mi lado, me enfoqué en demostrar (pretender) lo poco que me afectaba. No medí cuánto daño me estaba haciendo.


En el último año he crecido de muchas maneras y me tome el tiempo de cerrar ese círculo en mi vida. Me di la oportunidad de aceptar cuánto extraño a mi papá y de sensibilizar mi corazón ante los recuerdos de este día.

Hoy 13 años después de su muerte, me despido de los sentimientos que ya no son útiles en mi vida, me despido de la inseguridad que me causaron y del tiempo que reemplazaron los dulces recuerdos que tengo con él. Acepto con respeto la tristeza que aún me causa su ausencia y abrazo con amor la fuerza y resiliencia que  desarrollé a raíz de la misma.

Tomar la decisión de escribir este post fue un poquito difícil pero hoy le dedico mis palabras a una de las personas que más amo en el mundo, a mi ejemplo más grande de responsabilidad, ética, amor y esfuerzo. A una de las personas de las que me despedí físicamente pero sigue siendo parte de cada uno de mis días, logros y alegrías. A mi papá, porque sigue siendo parte fundamental de todo lo que hago y aún siento que está conmigo en cada paso que doy. Porque le agradezco infinitamente mi vida, mi familia y mis valores. Porque siempre me sentí la hija más afortunada pero jamás lo mencioné. Porqué lo amo, tanto como lo hacía de niña y eso es lo único en lo que voy a pensar cuando me pregunten por él.

Gracias por leer este Post, ( no fue nada fácil darle click al botón de publicar)

Un abrazo grande!,

Juliana.

¿Que pasó en julio?

El 2017  está incrementando la velocidad.

Ph. Juliana Pérez

Se está terminando Julio y ya se siente la nostalgia de fin de mes. O tal vez solo a mi me pasa, pero suelo encariñarme con los meses. Quienes me conocen desde hace tiempo, saben cuánta tristeza me causa el final de las cosas. Por ejemplo: el final de un libro, de una saga, (aka Harry Potter), el final de un ciclo escolar, el final de un año, etcétera. He estado trabajando en dejar ir esa sensación mediante una técnica sencilla: agradecimiento.

Cada etapa de la vida está llena de aprendizajes, y ahora trato de enfocarme en las cosas buenas que me pasan, para despedir con amor cada evento que termina.

A continuación les voy a escribir una lista de 5 experiencias que viví durante julio, por las que me siento sumamente agradecida. También les podemos llamar: “los favoritos del mes”

1. Leer cada mañana un capítulo de Don’t Sweat The Small Stuff.

Este librito maravilloso es un préstamo a largo plazo. Mi mejor amigo me lo dio hace meses y aunque es pequeñito, hasta la semana pasada lo terminé de leer. Es una de esas cosas que te ilumina el día desde temprano y durante julio no hubo mañana en la que no le diera un vistazo a mis capítulos favoritos. No es el tipo de libro que se lee en orden, cada capítulo es como un consejo, yo elegía el que se adecuaba a mi intención del día. Y aunque sé que ya lo termine de leer, no estoy segura de estar lista para devolverlo.

Ph. Juliana Pérez

2. El Chai Latte de Unión Café.

Si me siguen en Instagram no es un secreto para ustedes el amor que siento hacia el café lindo que está justo frente al parque del Tanque de La Unión en Antigua. La verdad es que mi vida entera está enamorada de cada elemento del menú, que no solo es increíblemente delicioso sino que también promueve un estilo de vida saludable. Pero este mes me encontré ordenando un Chai Latte cada vez que podía y es que es de esas bebidas que sin importar el clima, siempre quedan perfectas (porque la podes pedir fría o caliente). Recomendado desde el fondo de mi corazón por su sabor a tarde cálida de domingo. Si quieren una sensación extra cremosita, pídanlo con leche de soya.

Ph. Juliana Pérez

3. Escuchar el podcast de The Minimalists.

Como les conté en la entrada anterior, estoy descubriendo y adentrándome en el estilo de vida minimalista. Y después de ver el documental de estos seres humanos tan extraordinarios, me volví una fiel seguidora de todos sus proyectos. En general un podcast es una de las mejores maneras de emplear los ratitos libres, en especial cuando los temas en discusión te cambian la perspectiva de una manera positiva.

Ph. Juliana Pérez

 

4. Pancitas Verdes

Soy maestra, les cuento, sin embargo había dejado de ejercer por distintas razones, pero este mes me integré al maravilloso equipo de Pancitas Verdes. Este colegio en tan solo unas semanas me recordó cuánto amo enseñar y cuánto me gusta ser maestra. Aparte, me siento súper agradecida por tener la oportunidad de empezar a construir mi vida en Antigua.

Ph. Juliana Pérez

5. Integrar un tónico facial a mi rutina de cuidado de la piel.

Ya les había comentado que estuve simplificando mis rutinas diarias. Y uno de los cambios más importantes fue el cuidado de mi piel. En otra entrada les voy a contar que productos utilizo a diario que mantienen mi rostro feliz. Este mes empecé a utilizar un tónico de vinagre de manzana que compré en una tienda de artesanías en Antigua. Y estoy completamente encantada con la diferencia que he notado en la textura y apariencia de mi cara.

Ph. Juliana Pérez

 

Estos son pequeños detalles que me hicieron sonreír durante julio. Los invito a hacer listas de sus cosas favoritas también, porque aunque da la sensación de que el tiempo pasa volando, cada momento cuenta y no hay razón para dejar de notar aquello que nos llena los días de luz.

Gracias por pasar a leer un ratito, un abrazo gigante!

Juliana.

Julis, Has Cambiado

Tres verdades que dejé en el pasado:

1. Juliana trabaja única y exclusivamente para ganar dinero.

2. Juliana piensa que su valor lo determinan sus poseciones materiales.

3. Juliana no tiene sus prioridades en orden.

Y todo se lo debo a éste concepto ordinario pero poderoso: “simplicidad”.

Ph. Juliana Pérez

Pues, les cuento que estas tres verdades se incrustaron en mi descripción personal desde el momento en el que me gradué y empecé a trabajar. Para empezar, no tenía ni la menor idea de que estudiar, siendo muy honesta ir a la universidad no era, no es, ni será una meta en la que apoye mi vida; pero obviamente era lo que todos a mi alrededor, tanto amigos como familia, esperaban de mi. Entonces opté por una opción “práctica” y en el momento muy apropiada, encontré esta oportunidad de empleo que me solicitaba estudiar un profesorado, era perfecto porque el colegio quedaba en la misma locación que la universidad. Así que la acepté, me mudé a una casa donde vivían estudiantes de la U (quedaba ridículamente cerca de la misma) y me inscribí. En ese momento todo parecía extraordinariamente bien planeado.

Inconveniente 1. No haberme preparado en lo más mínimo para manejar mi dinero inteligentemente o hacer presupuestos.

Inconveniente 2. No entender el significado de priorizar, aceptar un empleo solo por qué si y elegir una carrera que no me inspiraba nada.

Inconveniente 3. No escuchar o valorar los consejos me me daban las personas, incluso cuando en mi interior sabía que tenían razón.

No me mal interpreten, ese primer empleo me enseñó miles de cosas, esa primera experiencia viviendo sola me hizo crecer de muchas formas y más allá de verlos como un error, los veo como una lección de vida poderosa. El punto está en que desde ese momento adquirí la costumbre de gastarme el dinero en cosas innecesarias que según yo le sumaban valor y exclusividad a mi persona, a darle una importancia  errónea al dinero y a llenarme de sentimientos negativos  sin que estos tuvieran un origen concreto (siempre estaba enojada con todos y por todo). Empecé a tomar decisiones financieras grandes sin entender que estas tendrían repercusiones, por qué la sed por construir una apariencia perfecta era demasiado intensa.

En ningún momento me preocupé por identificar que era lo que me despertaba el amor y las ganas de vivir, porque mi enfoque en esos momentos era superficial y no intencional.

Por distintas razones, pero nunca las correctas, decidí que al terminar ese año en la U y  mi contrato de trabajo me iba a mudar otra vez con mi mamá. Culpé al 2015, a mi primer trabajo, a la universidad, a la carrera que estaba estudiando, a la casa en la que vivía, a  las personas que vivían allí, y a la Ciudad de Guatemala misma por haberme dado tanta incertidumbre, por generarme tanto estrés y haberme robado tiempo valioso. Solía pensar que la felicidad la determinaba el lugar y las cosas que me rodeaban y me aseguré a mi misma que al dejar esas cosas atrás por fin sería feliz y empezaría a vivir mis sueños (el problema acá era que no sabía cuáles eran mis sueños). Sin embargo, no es así como funcionan las cosas, no importaba a donde fuera ni cuantas veces cambiara de universidad, porque si no lograba otorgar una intención a mis acciones, estas siempre me harían sentir vacía.

Me tomé un año para averiguar qué quería estudiar, porque fijo no podía dejar la U, pero la respuesta simplemente no llegaba. Mientras tanto mis habilidades financieras iban empeorando, mis poseciones materiales sin sentido iban aumentando  y mis prioridades seguían flotando en el espacio sin ser reconocidas. En este lapso de tiempo, me pasaron muchas cosas. Tuve quebrantos mentales, pequeños episodios de tristeza profunda, peleas y discusiones constantes conmigo misma y con las personas a mi alrededor, estados de salud críticos y mucha obscuridad. Pero ¿que más podía esperar de un año destinado en su totalidad a elegir Universidad?  Si ésta jamás ha representado una fuente de felicidad o realización en mi vida. Pero el pensamiento  “si no vas a la U, tu vida va a ser un fracaso” aún estaba demasiado arraigado en mi mente. Y no estoy diciendo que  estudiar represente algo negativo, al contrario, para mí el aprendizaje  es un proceso que dura toda la vida; jamás paramos de aprender. Es la necesidad de validación la que no me hace clic y ya no combina con mi estilo de vida. Regresando a una de las verdades que les  comenté, mis prioridades no estaban en orden. Le estaba dando demasiado crédito al hecho de que al contar con una carrera universitaria, generaría más dinero y por lo tanto podría comprar más cosas para crear a una Juliana más valiosa.

No sé cómo pero al fin sucedió, al fin se abrió una pequeña ventanita que dejó entrar luz y ésta tenía grabada una palabra nueva, curiosa y desafiante:

MINIMALISMO

¿Qué es eso? la verdad hubo un momento en el que pensé que no era nada más que un estilo de decoración. Luego me asusté por qué pensé que tendría que renunciar a todo (incluso las cosas que realmente disfruto) y vivir en precariedad. Pero, como soy adicta a los blogs, entre uno y otro, encontré el artículo que cambiaría mi perspectiva.

Este estilo de vida se enfoca en valorarte a ti mismo más allá de las cosas materiales. Es decir, tus decisiones se basan en lo que realmente necesitas y te fijas intenciones para actuar en base a ellas.
No sé si suena verídico, pero para alguien como yo, un párrafo puede ser el pequeño paso entre la obscuridad y La Luz. Aunque tú puedes decidir qué nivel de minimalismo guiará tu estilo de vida, es necesario que tomes la decisión inmediata de darle una oportunidad. Yo empecé por el área que más me causaba agonía: mi closet. El día en el que decidí regalar toda la ropa que no me hacía sentir linda, que no me ponía desde hace meses pero estaba allí guardada “por si acaso la llegara a necesitar, que no me hacía sentir cómoda y que en general no me gustaba, sentí como si se me hubiesen rehabilitado las vías respiratorias.  De pronto me vi inmersa en retos y ejercicios que me llevaron a simplificar las áreas más importantes de mi vida. Y hoy es el día en el que sigo descubriéndome  y reinventándome en base al minimalismo.

Ph: Juliana Pérez
Ph. Juliana Perez

Llevo solo unos meses poniéndolo en práctica pero he logrado cosas muy lindas al ver todo desde una perspectiva simple.

Primero, visualizar mi vida (Es increíble cómo el enfoque cambia y se intensifica hacia tu interior), decidí que mi aprendizaje se basaria en mis proyectos, (sí, estoy llendo a la U pero mi energía no gira entorno a ella) y mis días se desarrollan para hacer realidad mi visión.

Segundo: encontrar las cosas materiales que realmente le agregan valor a mi existencia y por ende eliminar todas aquellas que no le suman nada.

 Tercero, conocer y determinar mis prioridades e intenciones y actuar de acuerdo a ellas.

Suena bastante puntual pero, ha sido un viaje lleno de dificultades,negación y sobre todo exceptismo. Hay muchas cosas que no me hacían sentido al principio, pero que me abrieron los ojos justo al momento de hacerlas.

Estoy emocionada de compartir con ustedes los pasos de mi viaje hacia el minimalismo, porque aunque es algo en lo que sigo trabajando y que no estoy ni cerca de implementar en su totalidad, sin duda es lo que más deseo compartir con el mundo. Solo el hecho de saber que he puesto el término en la cabeza de otra persona, y que ésta descubra de que se trata y lo pueda llegar a aplicar,  me llena de felicidad infinita porque estoy segura que es un estilo de vida que nos inyecta sustancia y significado.

Pronto les seguiré contando paso a paso cómo he logrado simplificar mis rutinas para dejar atrás las tres verdades que me daban tanto dolor e inestabilidad.

Y otra vez, gracias por pasar y leer.

Un abrazo grande!

Juliana.

¿Por qué Antigua?

¿En donde anda la Julis?, en la Antigua!

 


Esa tristeza en el fondo de mi corazón cada vez que me voy, me dice una y otra vez que La Antigua Guatemala es el lugar al que pertenezco.

A veces las personas tienen un lugar favorito para cada ámbito de la vida, (alimentación, vivienda, vestuario, fiesta, etcétera) y probablemente cada locación se encuentra considerablemente separada una de la otra. En mi caso, todo absolutamente todo lo que me gusta del mundo está juntito en este municipio que brilla entre todos.

Mis vistas, sabores y sonidos  preferidos pertenecen a Antigua. Me es posible encontrar inspiración hasta en el aire.

Ahora estoy sentada en Unión Café, el lugar en donde paso casi cada tarde de sábado desenmarañando sobre las teclas las palabras que estuvieron revoloteando en mi cabeza durante toda la semana, hace calor pero no demasiado, hay dos personas, cada una al lado mío, un guatemalteco y un extranjero; por las gradas sube Mariana y me pregunta si está todo bien. Y es así en cada lugarcito que visito en esta tierra maravillosa.



Me encanta cuanta amabilidad, sonrisas y atardeceres hermosos trae este lugar a mi vida.

Mientras estoy escribiendo esto, no puedo disimular mi sonrisa, derivada del amor tan grande que me inspiran las calles y puertas de postal.

Pero no es acerca del turismo o popularidad que representan a la ciudad colonial lo que me atrae a ella. Probablemente no es molesto que cuente con tanta variedad en el área gastronómica (en especial ahora que hay tantos lugares con opciones saludables y deliciosas), pero todo va más allá de lo que pueda comprar o consumir acá.



Son los momentos, la sensación de libertad, la historia que me rodea, las piedras que hacen mis paseos más interesantes y la belleza que inunda mis ojos sin importar hacia donde esté viendo, los latidos del corazón que se aceleran y me hacen sentir más viva, la soledad que se desvanece incluso cuando nadie está a mi alrededor y por supuesto los recuerdos tan dulces que me traen los balcones y parques.

Siempre me preguntan por qué me gusta tanto La Antigua, pero la verdad creo que todos tenemos un lugar así, que nos despierta el amor y nos hace brillar un poquito más intensamente, sin ninguna razón concreta.



¿Se han puesto a pensar cuál es su espacio preferido? Creo que yo lo encontré desde que era pequeña, pero fue hasta hace un par de años que realmente noté cuanto bien le hacía a mi vida andar por acá.

Antigua se convirtió en mi casa incluso antes de vivir allá y cada vez que voy (y no les voy a mentir, no existe semana en la que no vaya) mi ser se llena de agradecimiento por contar con  un lugar en donde exista tanto bienestar, amor, amabilidad y felicidad. Antigua esta rodeada de naturaleza, vibras positivas gente linda y muchos espacios para consentir el espíritu. (a través de la comida, la música, el arte y muchos otros medios)

Hoy se los quería compartir, quería contarles en donde me siento más “Juliana”, mi lugar de lugares, mi favorito de la vida.

Espero verlos por allí algún día!

Un abrazo gigante,

Juliana!

Eventualidades de lunes

Los lunes traen algo nuevo…

Es extraño empezar a escribir para ustedes, después de tanto tiempo de escribir sin audiencia.
No me mal interpreten, honestamente no podría estar más feliz.
Hoy me quiero enfocar en tres cosas que definen mi perspectiva al escribir.

Primera, no siempre me gustó escribir, pero desde que lo hago mi vida es un poquito más brillante y quería compartir algunos de los pensamientos que hacen fiesta en mi cabeza cada minuto del día.

Segundo: de un tiempo para acá me volví adicta a visitar lugares nuevos. Cafés, tiendas, restaurantes y parques. Y cada vez que visito un lugar nuevo, me encanta relatar mi experiencia. Pensé que si fusionaba mi gusto por la escritura y mi obsesión con visitar lugares nuevos, lograría proporcionarles referencias para que cuando salgan, no se compliquen tanto y sepan que hay por allí.

Tercero: Soy una entusiasta de lo simple , y quiero compartir mi experiencia viendo la vida desde una perspectiva un poco menos complicada.

En resumen, les voy a escribir mis pensamientos acerca de lugares, productos y experiencias que les podrían proporcionar un estilo de vida un poco más simple, pero feliz.

Simple Perspective, está escrito con mucha dedicación y cariño. Cada lugar, producto y consejo que comparto forma parte de quien soy como persona.

Gracias por tomarte el tiempo de pasar hoy y leer!
¿Te veo por acá una vez a la semana entonces?

Abrazos!

Juliana.